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jueves, 28 de enero de 2010

Pensamientos de "de vez en cuando" II


Hoy pensé en amor.

Mirando a un hombre mecer a su

bebe, pensé en amor.

Las imágenes paternas a menudo me vuelven frágil y hoy, al ver ese instante de fotografía imaginaria, pensé en nosotros, los humanos y en nuestra capacidad de amar.

Y no en nuestro amor a la vida, no en la clase de amor que le tengo al cielo, al aire o a la música. Pensé en nuestra capacidad de amar a los demás.

La mayoría de nosotros, la mayor parte del tiempo, no nos amamos a nosotros mismos… no amamos nuestros cuerpos, nuestras acciones, nuestras imperfecciones….

Acarreamos miles de cosas en este viaje, nuestro viaje, nuestra vida y nos cuesta amar la mayoría de ellas. Sin embargo, curiosamente somos capaces de amar a los demás.

No tengo hijos, por eso supongo que en ese instante pensé en mis sobrinos, en la manera misteriosamente maravillosa en la que podemos amar a esas pequeñas personas que durante un tiempo sólo vemos bostezar, esbozar algunas sonrisas, dormir o gritar… como solemos odiar el desorden o los ruidos molestos, pero como se ven de chiquititos los problemas del mundo mientras cantamos y bailamos desaforadamente sobre la cama con ellos.

Y los amamos.

Hasta el más duro de los seres se enternece un poquito al ver por primera vez a un sobrino, un hijo, un nieto…

Y así con muchas personas.

Amamos a nuestros amigos, amamos a algunos familiares, a nuestras parejas y hasta amamos a ese ser que nos quita el sueño aun sin que tenga las más remota idea de que existimos, o de que en efecto, lo estamos amando.

Amamos.

Con un amor sin tiempo, sin fronteras… un amor que se escapa por los poros, un amor silencioso o a gritos, pacifico o pasional, con frustraciones o esperanzas.

Amamos.

Inevitablemente, con o sin razones, entusiastas o cansados, alegres o dolidos.

Amamos y nos sale de adentro, de lo más profundo.

Hoy pensé en amor y no encontré palabras ni razones sobre las que escribir esta reflexión… será quizás que esta ilógica y maravillosa capacidad que tenemos de amar no necesita reflexiones, no necesita letras, solo se debe experimentar…

Así, sin mas, es solo eso.

Es solo amor, amar se vuelve tan sentido como el tacto, tan presente como el aire

y tan innato como respirar





And all we need is...

is...


[Por favor, click en los dos enlaces]


lunes, 28 de diciembre de 2009

18 años y un pasaje de ida al resto de mi vida!



Supongo que la vida es un viaje sobre una larga ruta a la que llamamos “Destino”. En el o ella, las decisiones son como rotondas en las cuales elegimos hacia donde seguir… a veces sin darnos cuenta, otras, las vemos con tanta anticipación, que nos da miedo imaginar que nos espera en el otro tramo…

Y en este viaje maravilloso tenemos días especiales. Días en los que nos hemos acostumbrado a celebrar, según unos, el día en el que llegamos al mundo, según otros, el estar un poco más cerca de la muerte.

Según yo, los momentos que vamos acumulando.

Hoy es mi cumpleaños y se vuelve inevitable reflexionar sobre los momentos encerrados en estos doce meses…

Sin dudas fue un año de cambios, de decisiones, de parar en la banquina a pensar… muchas veces en paz, otras en caos, pero a pensar en fin, de que manera seguir adelante. Siempre adelante.

Conozco una canción que dice que “en el cambio esta la evolución” cosa que es muy verdadera, pero evolucionar cuesta. Cuesta miedo, cuesta dudas, cuesta lágrimas, cuesta incertidumbre…

Y si hay algo que caracterizó este año, fue la evolución y los cambios.

Este año en particular estuvo íntegramente dedicado a conocerme a mi misma. A plantearme lo que quiero y lo que no, lo que me gusta, lo que disfruto, lo que aborrezco, lo que busco en los demás y en mi misma. Metas, desafíos, objetivos, sueños…

Y yo.

Yo. La que busco, la que encuentro, la que siento, la que digo, la que pienso, la que invento, la que vuelo, la que soy aire y soy sueño, la que llora pero sobre todo ríe, la que espera…

Yo, la que soy.

Y quizás sean los cambios, presentes y futuros, los que acarrean consigo todos estos descubrimientos, o quizás no.

Pero hay una gran verdad, en este año descubrí la clase de persona que quiero y puedo llegar a ser. Ha sido sin dudas un año de empezar a marcar a la mujer que empieza a construirse, con un pasado, con un presente y en un posible futuro…

Hoy es mi cumpleaños, mi cumplemomentos, el día que mas ansío en todo el año, las 24 hrs. que me tomo para celebrar que llevo un año mas sobre mi espalda, que acumulo experiencia en mis manos, momentos en mi alma y arena entre mis pies…

Feliz cumpleaños y felices 18 navidades a mi!


25/12/09





P.D:La nota que escribi el dia de mi cumpleaños, pero por exceso de fiestas no podía publicar!

domingo, 18 de octubre de 2009

Eso que llaman amor...

No me gusta vivir asi.

No, no es la forma en la que quiero pasar mis días, no me quiero sentir asi.

La coraza se empezó a romper y, como era de esperarse, todo me esta afectando demasiado. Empeze a sentir mas por personas que por cosas simples y, de mas esta decir, por una persona en particular…

Todos saben que realmente disfruto estar sola, pero hay días en los que siento tan a flor de piel las ganas de dejar de estarlo…

El saber que hay alguien pensándome, alguien para quien soy alguien especial…

Si quizás este post sea el mas cursi de todos, el mas aburrido y el mas desechable, es mas ni isquiera se si vy a publicarlo, pero necesito decirlo, necesito expresarme.

Y no tengo mas que frases comunes para hacerlo. Es curioso como cuando uno necesita expresar los sentimientos mas profundos y ocultos, se queda sin palabras.

No hay lirica, no hay metáforas, no hay versos y ni siquiera una prosa coherente.

Solo hay un gran avasallamiento de sentimientos que desean salir, ser gritados a los 4 vientos.

Yo soy la que va de frente, la que lo dice todo, la que no se guarda nada en la garganta y aquella que un dia se juro que cada vez que sintiera eso que llaman amor, por otra persona, no iba a dudar en decírselo sin vueltas, “total, no hay nada que perder” (mis palabras textuales).

Pero ahora no, no puedo. Carezco de valor físico y moral como para hacerlo.

Quizás haya demasiadas crisis dentro mio como para sumarle esto, quizás sea todo una gran locura como para entrar en una esquizofrenia aun mayor… QUIZAS. Como me persigue esa palabra últimamente…

No lo se, no se nada. No se como buscarle la paz a todo esto, no se si tendrá paz algo de esto, no se.

Y de no saber me estoy cansando, como me estoy cansando de no decir. Como me esta cansando mi inercia y quizás hasta me canse el hecho de sentir…

Solo eso, necesitaba dejarlo en algún lado.

Un sorbo mas de agua y a intentar tranquilizarme… espero lograrlo.


[Perdon a todos por este posta tan berreta y tan carente de sentido, pero como dije antes, NECESITABA expresarlo y como siempre, mi forma de expresión son las palabras. Les suplico sepan disculpar mi gran veda creativa, pero con tantas cosas, ya ni delirar puedo…]

Gran beso con gotas de agua!

sábado, 10 de octubre de 2009

Pensamientos de "de vez en cuando" I

Llueve y suena un tango.

Suena un tango y llueve.

El barro de la calle ya no es denso y espeso, con el correr de las horas todo se ha convertido en una gran laguna.

Me gusta ver a la gente manejar apurada, queriendo cubrirse con cualquier cosa que tenga a mano. Los veo desde la ventana, mientras tomo un jarro de café, y pienso en lo desagradecidos que somos los seres humanos.

Tantas veces queremos llegar al cielo y, cuando nos acerca partes suyas en cada gota, intentamos no tocarlas.

Lo mismo nos ocurre con la felicidad.

Días, meses, años, buscando encontrar esa maravilla que nos lleve a la plenitud, esa alegría máxima que nos haga sentir orgullosos de estar vivos, años llorando desesperados por no sentirla, por no encontrarla, por no vivirla. Aun siquiera sin saber que es, en que consiste.

Y en el camino, perdimos un montón de gotas de agua del cielo.

Tantas cosas pequeñas, tantas señales, tantas alegrías simples y nosotros escapando de ellas.

Sigue lloviendo.

Con la mirada perdida entre los charcos que yacen afuera pienso en lo afortunados que somos todos aquellos que dejamos de esperar.

De esperar que nos sucedan cosas grandes, magnánimas, cosas fenomenales en nuestras vidas.

Que cambiamos todo eso tan solo por un beso, un abrazo, una palabra.

Que dejamos de esperar sin perder la esperanza, la esperanza de lograr, de crear, de sentir, aun mas quizás de lo que sentimos ahora.

Que encontramos placer en un atardecer, una canción o una mañana.

Que miramos el cielo para admirarlo, pero no deseando tocarlo, sino sintiéndolo dentro nuestro.

En nosotros los que ya no le creemos a “ellos”, nosotros a los que no nos importa lo que “ellos” quieren.

Nosotros que no tenemos más armas que nuestras letras y nuestra voz, más capital que nuestra paz y nuestra guerra interior y un poco de tierra en los zapatos.

Nosotros que no necesitamos ver a alguien para sentirlo cerca.

Nosotros que siempre tenemos un tiempo para soñar, corran los tiempos que corran.

Nosotros a los que nos alcanza con una tarde de lluvia, un tango y un jarro de café…

martes, 7 de julio de 2009

A veces creo que estoy esperando el momento indicado,
A veces, me consuelo diciendo que no quiero herir a nadie y creo que estoy haciendo bien, otras veces la desesperación me toma por la espalda y siento unas ganas enormes de salir corriendo y gritarlo a los cuatro viento y otras… me resigno por momentos y me planteo dejar que las cosas sigan su desalineado curso.
La verdad es que me cuesta aceptar que a pesar de todo tengo miedo, tengo miedo del mañana, de que el remedio sea peor que la enfermedad, de que las cosas se vayan al carajo, ahora si, para siempre.
A pesar de que lo deseo con cuerpo y alma, a pesar de que vivo atormentada por esa decisión que no puedo tomar, esa decisión que sea como sea cambiara mi vida para siempre, a pesar de los demás, a pesar de mi misma, a pesar de todo, tengo miedo.
Y es un miedo que mata, que come por dentro, es un miedo que me paraliza, y no me permite actuar según mis sentimientos.
Me siento tan estupida, tan débil, tan fugaz… que no soy capaz de jugarme por lo que mas amo en la vida… siento que todo por lo que luche, todo lo que siempre quise lograr se va desvaneciendo poco a poco, solo por mi inseguridad, mi temor, mi confusión…
Y a mí el tiempo se me va, la vida se me escurre entre los dedos, y no logro reaccionar, espero el momento, espero señales, me hundo en el silencio de las noches, ese que es tan profundo que logra elevar la mente y el alma, me hundo intentando escuchar mi corazón, que cada vez habla mas bajo, como castigo por haberlo callado, me hundo pero no logro nada…
Antes era todo tan simple, creía que faltaba mucho, creía que de un día para el otro, por obra del destino, de la vida o de algún poder superior, todo se iba a solucionar, pero no fue así, y el tiempo se me acaba… a mi el tiempo se me acaba…


...Y a veces, quisisera que todo sea facil,
tan facil como tomar un vaso de agua....

miércoles, 1 de julio de 2009

La eterna princesa... (con o sin cuento).

Una vez escuche a una mujer que se preguntaba: Que hubiese sido de Blancanieves si el príncipe jamás hubiese llegado? Se habría quedado dormida para siempre? O se habría levantado, escupido la manzana, conseguido un trabajo y habría sido una exitosa mujer independiente?
Obviamente como para tantas otras, esta es una de las preguntas para las que no tengo respuesta. Pero sin dudas esa frase se quedo grabada en mi mente y, analizándola me di cuenta de que se definen allí, dos tipos de mujeres…
Las que sin pensarlo luego de unas horas se habrían levantado y puesto a trabajar y aquellas que, habrían despertado, pero deseando no haberlo hecho y con ganas de regresar a dormir, y así seguirían sus vidas, como zombies, llorando por ese príncipe que nunca llego.
Me cuesta sinceramente identificarme en uno de los grupos, en realidad, cuando lo escuche pensé, seguramente estoy entre las de la primera opción, yo: fuerte, decidida, enérgica, creo que triunfare igual aun cuando mi cuento termine sin príncipe y sin caballo blanco… pero a veces me doy cuenta de que no se si es tan así la cosa, por lo menos en mi caso…
Yo crecí, leyendo cuentos de hadas, mirando telenovelas mexicanas y películas de amor con final feliz, crecí y de a poco fui adoptando ese estereotipo de vida, creyendo que en un momento determinado, el príncipe aparecería para amarme y cabalgar conmigo entre los floridos jardines y también entre las más bravas tormentas…
Hasta ahora, ese príncipe azul, ese galán de mi telenovela, jamás ha aparecido y si me preguntan que es lo que haré, seguramente responda, bueno, creo que es momento de escupir la manzana… pero… es verdad? Es tan así como me siento? Es esto lo que quiero ser?
No lo se.
Si de algo estoy segura es que no me voy a levantar para arrastrarme, llorando por los rincones por algo que no tengo o que perdí, pero en realidad creo que tampoco quiero ser la mujer exitosa… para que? Para vivir engañándome a mi misma? Mostrándome tan superada, tan con la frente en alto, mientras cruzo a una pareja feliz y maldigo a todos los santos por no ser yo la que camina abrazada a un hombre enamorado??
No señor! Yo no quiero ser así… prefiero ser la eterna enamorada del amor, la que espera algún día, ser protagonista de la película de su vida, esa niña que una vez dibujo corazones en el nombre de algún muchacho, esa que lloraba desconsolada cada vez que perdía al amor de su vida…
No voy a quedarme muerta en vida por no haber tenido un amor, tampoco voy a vivir engañando a los demás, sintiéndome realizada… voy a dedicarme a ser real, real conmigo misma, real con los demás, real y fiel a mis sentimientos y claro, lógicamente, con la esperanza en algun lugar de mi corazón de que alguna vez el príncipe llegue… y si no es así, sabré que por lo menos, mas de una vez, ame con todo el corazón.

lunes, 15 de junio de 2009

Hay tantas cosas que me gustaría escribir, tantos sentimientos que me encantaría inmortalizar en papel… pero no es tan fácil…
Hay q sacarse el corazón, mirarlo 5 minutos y tratar de que las palabras expliquen a la perfección lo que este tiene dentro…
Quisiera explicar lo que siento al oír caer la lluvia, quisiera encontrar las palabras exactas, que describan cuanto se ensancha mi alma con el sincero abrazo de una amiga, lo que me pasa por dentro cuando veo sus ojos o solo escucho su voz, lo que veo y el millón de cosas que pasan por mi cabeza cuando “las” veo… si, a ellas…
Me gustaría escribir cada uno de mis sentimientos, cada sensación, cada segundo de amor, de felicidad o de tristeza…
El placer sencillo de un charla con mi abuelo, de una pelea con mi abuela…
La enseñanza eterna del valor de mi madre, el horroroso ejemplo de mi padre, el poder que tiene en mi cada uno de mis miedos, todo lo que remueven en mi algunas canciones, algunas películas o sencillas frases… todo.
Me encantaría plasmar todo.
Poder leerlo un día y decir: la pucha que vale la pena estar vivo!! Orgullosa de haber sentido como sentí, amado como ame, llorado como llore…
Se que no tengo el don mágico de inmortalizar momentos en papel, mucho menos sensaciones, pero me consuela saber que estuve ahí, que sentí como sentí y que viví como viví. Que disfrute esos sencillos placeres y que sufrí esas extravagancias hipócritas, Que escuche música y cante a los gritos cuando sentí la necesidad de hacerlo, Que camine sin rumbo, pero siempre volví a casa, que no me importo que me miraran feo, yo seguí chiflando mientras andaba en bicicleta, que vi amaneceres y atardeceres, que dormí por horas y que pase noches enteras en vela.
Que pude morir, pero elegí vivir, que a pesar de todo intente pelearla. Que reí a carcajadas por cosas simples, que tome mates y cervezas, comí chocolates sin culpa e hice dietas sin sentido.
Que ame con toda mi alma y que me conforme con una mirada, que sufrí por amor si, pero jamás permití que me pisotearan, que luche por lo que quise aunque mas de una vez me haya engañado a mi misma.
Que supe esperar y que enloquecí, que odie, que morí, que renací. Que hable pavadas y tuve opiniones serias, que mas de una vez mande al mundo a la mierda y que me sentí sola y perdida.
Pero por sobre todas las cosas, que viví.
Sufrí un mundo en caos, guerras mundiales entre mi corazón y mi cabeza, soledad, desamor, amor, alegría, amistad…
Viví, hice lo posible para alegrarme por las cosas simples, para disfrutar cada momento.
Por eso, si tuviera la oportunidad de escribir, escribiría que… VIVI.
Dia a dia, con dolores y alegrias... todo este tiempo he vivido sintiendome viva!


...despues de todo,
aún sigo bebiendo de mi vaso...

martes, 12 de mayo de 2009

Y en la tarde fría… aun mas fría que de costumbre volví a poner la música… MI MUSICA…
Esa que tanto me acompaña cuando me siento sola, esa que hace salir mis sentimientos más profundos, esa con la que más de una vez he llorado sola, sin ninguna razón… (O tal vez si…)
Y otra vez, esa música, que cada vez parece sonar con más fuerza… con más intensidad cuando la escucho con una turbulencia de sentimientos en mi interior, fue mi compañera.
Me acompaño en la tarde fría y confusa, en la que el cielo con su gris plomo reflejaba enteramente mi interior…
Son esos días en los que una no sabe por que esta mal… solo sabe que se siente así y que, en cualquier momento, cuando este un segundo sola va a romper a llorar… y lo hará por minutos que se escurrirán entre sus dedos como el agua…
Así fue mi tarde y así esta siendo mi noche… mis lagrimas no paran de caer sin ningún aparente sentido… pero yo se que si… que en el fondo hay un sentido que explica todo, o casi todo…
En las tardes como hoy me siento sola… son las tardes en las que necesito un abrazo sincero y cariñoso, un mensaje de texto de alguien que me diga que me quiere, que me extraña o simplemente que quiere saber como estoy…
En las tardes como hoy me siento tan inerte… tan carente de vida… como en estado catatonico viviendo sin sentir lo que es el amor… lo que significa ser besada por amor…
Y es en estas tardes, a la vez, en las que me doy cuenta que eso, el simple hecho de estar sola... de no tener ese alguien que me de ese abrazo, o me escriba ese mensaje me hace valorar los pequeños y finos placeres… esos que me dan vida, esos que me hacen sentir única, loca, rara y a la vez tan común…
Esos pequeños placeres que son el combustible de mi corazón… que de a ratos esta tan frió y oxidado…
El vapor del agua en el baño mientras me ducho, los mates por la tarde con mis abuelos, volver a casa en bicicleta cantando y saber que no tengo ninguna obligación mas, que el resto de la tarde es mío, solo mío! Caminar por la calle y ver a la gente alrededor, escuchar sus palabras sueltas e ir armando frases, escuchar un tema hecho en el piano y mover los dedos como simulando tocar, mirar por la ventana las nubes correr, mirarme al espejo y hacer caras raras, caminar en pantuflas y calentarme las manos con el jarro del café… pensar en voz alta, ver el atardecer, inventar cosas, imaginar situaciones, pensar respuestas a preguntas que nunca me hicieron (y probablemente no me harán), hablar sola, bailar frente al espejo, robar el queso y el dulce de la heladera, darme cuenta que estoy despeinada y arreglarlo con un pañuelo sobre mi cabeza… entre tantas otras simplezas…
Y ahí es cuando me doy cuenta que mas allá de necesitarlo, a ese hombre que todavía no encontré, de quererlo en mi vida y que me quiera, mas allá de querer saber que alguien en el mundo piensa en mi y me ama… mas allá de todo eso… por ahora estoy bien… con mis locuras cotidianas y mis pequeñas grandezas o grandes pequeñeces, aun por ahora… estoy bien…
Estoy llena de mi (como diría la chica gris)… pasando por un vació externo, pero llena de mi misma… conociéndome, aprendiéndome, intentando enfrentar mis miedos, mis dudas y a la vez creando nuevos miedos, nuevos fantasmas…
Este encuentro conmigo misma me hace pensar que a lo mejor es demasiado el tiempo… el tiempo que se me va escurriendo, mientras estoy sola y que, a lo mejor, sin querer me haga permanecer así durante mucho tiempo mas…

Confundida...
...(el vaso a la mitad)